Sin pedirme permiso me robaste el corazón, no queda un solo rincón sin invadir con tu olor; me tocaste y ya sabías que en tus redes yo caía. No te importa que me muera de dolor, que te mire y sienta que hoy sos el hombre de mi vida. No te importa y ya no lo niegues más, vos no me podes cui- dar; nadie cura mis heridas, nadie más. Ya no hay sueños rosas cada día hay más tristezas ; que lejos estoy del cuento, ni príncipe, ni princesa.
Quisiera escuchar tu voz diciéndome con amor que querés seguir conmigo pero es solo una ilusión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario